Museo al aire libre de Göreme


Alternate Text

El Museo al aire libre de Göreme está compuesto por acantilados naturales que albergan iglesias y monasterios escondidos en la roca, excavados a partir de la segunda mitad del siglo IX. Actualmente dos de sus hermosas iglesias se encuentran cerradas a los visitantes debido a su deteriorado estado de conservación. 

El convento Kizlar, situado a la izquierda de la entrada también se encuentra en ruinas. Cuesta trabajo imaginar que fuese en sus tiempos un enorme complejo de más de cinco pisos, con un refectorio, cocina, sala de monjas y almacenes en sus plantas inferiores, una capilla en la tercera y las dos superiores con dos grandes piedras redondas que se empleaban para bloquear el acceso al complejo en situaciones de peligro. 

Ubicado en el centro de Capadocia, el Museo al aire libre de Göreme suele ser uno de los primeros sitios visitados por los turistas, ya que se encuentra muy accesible desde cualquier punto de la región y a solo 1,5 kilómetros (1 milla), unos 15 minutos andando desde la villa de Göreme, uno de los principales destinos de alojamiento y atracción en Capadocia.  La entrada al museo cuesta 15 TL.

Alternate TextAlternate Text

Las iglesias 

Según cuenta la leyenda, Santa Bárbara, tras convertirse al cristianismo, fue encerrada y asesinada por su propio padre, que luego fuese castigado de muerte con un rayo. Desde entonces se le conoce como la patrona de los arquitectos, albañiles y hombres de artillerías y su atributo más común es una torre y tres ventanas que representan la Santísima Trinidad. Con el mismo nombre, se encuentra en el Museo al aire libre de Göreme la iglesia de Santa Bárbara, en homenaje a esta santa, que aparece también representada en una de sus paredes. En esta iglesia del siglo XI, con dos columnas, tres ábsides y una entrada lateral, hay hermosos frescos en los que predomina el color rojo ocre y que representan al Cristo Pantocrátor y San Jorge y San Teodoro luchando contra un dragón que simboliza las fuerzas del mal. 

Por otra parte, la Yilanli Kilise o Iglesia de la Serpiente, debe su nombre a uno de sus frescos en que se ilustra una serpiente, como símbolo de lo demoníaco, combatida también por estos santos, junto a San Onésimo. Una característica interesante de esta iglesia es que los frescos aparecen enmarcados como íconos. Aquí también se muestra a Constantino el Grande y su madre, Helena, cargando la cruz. Una figura trascendental para el cristianismo, el emperador Constantino lo declaró como religión oficial en el 330 y su madre fue una gran practicante de esta fe, quien se dice utilizó la influencia de su hijo para promoverla. 

Una característica llamativa es el hecho de que los nombres de las iglesias del Museo al aire libre de Göreme, y en general de toda Capadocia, se deriven de las figuras y escenas de sus frescos. Otro ejemplo de ello es la Çarıklı Kilise o Iglesia de la sandalia, del siglo XIII, denominada así por una misteriosa huella estampada debajo del fresco de la Ascención. Esta es una iglesia de una sola nave cruciforme, dos columnas, tres ábsides y cuatro cúpulas. En sus frescos aparecen tres hombres que fueran los donantes para su construcción y que por su apariencia se estiman campesinos adinerados de la zona. 

Otro excelente ejemplo de los particulares nombres de las iglesias lo encontramos en la Tokali Kilise o Iglesia de la Hebilla, que algunos llaman también la “nueva iglesia”. Esta es una si no la más espectacular de todas las iglesias excavadas de Capadocia. Data del siglo X y su planificación es totalmente particular, con una nave transversal al estilo mesopotámico, tres ábsides, un pórtico labrado, una pequeña capilla y una cripta sepultada. Sus frescos se distinguen por un color azul brillante, pigmento que no abundaba en la zona, por lo que se estima que se invirtió buen capital para la construcción de esta iglesia, importando el pigmento desde otras regiones. 

Alternate TextAlternate Text
viaurbis.com