Ciudades subterráneas

Se cree que las ciudades subterráneas existen en Capadocia desde el período hitita. Hasta el momento sólo 36 han sido descubiertas, pero los especialistas aseguran que aún deben quedar muchas ciudades subterráneas sepultadas en la región. La más amplia y expandida es la de Kaymakli, mientras la más profunda es la ciudad de Derinkuyu

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Kaymakli 

Fue construida bajo la colina de la Ciudadela de Kaymakli y se abrió al público en 1964. Los habitantes de Kaymakli han construido sus casas en torno a casi un centenar de túneles de la ciudad subterránea, los cuales siguen utilizando como bodegas, almacenes y establos. 

Aunque la ciudad subterránea consta de ocho pisos bajo tierra, solo de 4 de ellos están abiertos al público, en los cuales el espacio está distribuido alrededor de los conductos de ventilación. 

La primera planta estaba ocupada por el establo. El paso a la izquierda de las cuadras contiene una puerta de piedra de molino, y conduce a la iglesia. A la derecha hay diferentes salas excavadas como zonas de estar. 

La iglesia en la segunda planta presenta una sola nave y dos ábsides, delante de los cuales está el altar y dos plataformas laterales de descanso. 

Las áreas más importantes de esta ciudad subterránea se encuentran en el tercer piso. Además de numerosos lugares de almacenamiento, bodegas y cocinas, el bloque de andesita con textura de relieve es muy interesante, pues se ha demostrado que fue utilizado como un crisol de cobre, para lo que fue necesario tallar 57 agujeros en su superficie. Se cree que el cobre era traído de una cantera entre Aksaray y Nevsehir, pues se ha encontrado en varios puntos de esta región. 

El cuarto piso estaba reservado para gran cantidad de almacenes y bodegas de vasijas de barro, por lo que se cree que la ciudad tenía una economía estable. En esta planta también se aprecia el conducto de ventilación, un pozo vertical que se extiende por todos los pisos y cuya profundidad se calcula en unos 80 metros.  Según los arqueólogos, Kaymakli pudo haber albergado una gran cantidad de personas. 

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Derinkuyu 

Se encuentra situada bajo el pueblo del mismo nombre, a 40 kilómetros de Göreme (30 minutos en coche). Tiene alrededor de 600 puertas exteriores, escondidas en los patios de las viviendas de la superficie. 

La ciudad subterránea es de aproximadamente 85 metros de profundidad y contiene las habitaciones habituales de las construcciones de este tipo en la región: establos, bodegas, almacenes, comedores, iglesias, etc. Como particularidad, en su segunda planta, en una gran sala con una bóveda de cañón, poseía una escuela misionera, con comedor y salas de estudio. 

A partir de la tercera y cuarta planta el descenso se realiza por medio de escaleras verticales que nos llevan a una iglesia de planta en cruz en el piso más bajo. El conducto de ventilación, de unos 55 metros también fue empleado como pozo. Derinkuyu
contiene al menos 15 mil conductos de ventilación que proporcionan aire fresco a sus partes más profundas. 
Esta ciudad subterránea se abrió al público en 1965 y hasta ahora solo menos de la mitad de ella está abierta al público. En general, estas ciudades subterráneas eran construidas para estancias temporales, con el objetivo de protegerse de ataques enemigos y adversidades climáticas. Por su compleja organización urbana, se cree que la construcción y mejoramiento de la ciudad se mantuvo en progreso por mucho tiempo. 

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Özkonak

Situada a 14 kilómetros al noreste de Avanos, esta ciudad subterránea fue construida en la ladera norte del monte Idis, con numerosas capas compuestas por granito volcánico. Sus amplias galerías se expanden a lo largo de una gran área y están conectadas entre sí por túneles. 

A diferencia de las ciudades subterráneas de Kaymakli y Derinkuyu, Özkonak cuenta un sistema de comunicación entre sus distintos niveles, a través de estrechos agujeros, que permitían la ventilación de estos espacios en caso de que la ciudad fuese cerrada desde adentro, para protegerse de algún ataque enemigo. 

Özkonak fue descubierta en 1972 por el muecín local y agricultor Latif Acar, al tratar de localizar hacia donde se iba el agua que regaba a sus cultivos. Tras hallar una habitación subterránea, las primeras excavaciones revelaron toda una ciudad diseñada para albergar un número increíble de personas. Se descubrieron un total de diez niveles, aunque solo cuatro están disponibles al público. 

A diferencia de las otras ciudades subterráneas en esta zona, además de las puertas había agujeros por encima de los túneles utilizados para verter aceite caliente sobre el enemigo. Al igual que Kaymakli y Derinkuyu, Özkonak tiene un sistema de ventilación, un pozo de agua, bodegas y puertas desplazables de piedra.

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